Pinturas murales en Batxikabo

Pinturas Murales en la iglesia de Batxikabo


El retablo que preside la iglesia de San Martín de Batxikabo fue erigido entre 1677 y 1680, y se realizó para albergar tallas y lienzos donados por Sebastián Hurtado de Corcuera a esa Iglesia. Dispuesto en casillero, dos cuerpos y ático, separados por columnas con el fuste recorrido por tallos y hojas de vid en espiral. Una columna salomónica aparece en un pequeño lateral. El retablo es obra de Martín de Arana. De los seis lienzos del retablo destacan los de filiación flamenca, que son el lienzo de San Martín partiendo la capa y el Descendimiento vinculados a Van Dyck y Rubens, y fueron traídos por D. Sebastián Hurtado de Corcuera, Caballero de la Orden de Alcántara, quien participó en la guerra de Flandes, y posteriormente fue Gobernador de Panamá, Gobernador y Capitán General de Filipinas, Corregidor de Córdoba, y finalmente, Capitán General y Presidente de la Real Audiencia de Canarias desde Diciembre de 1.659 hasta su fallecimiento. Quiso ser enterrado en la Iglesia de su localidad natal, Bergüenda, próxima a ésta de Batxikabo, pero por hechos desconocidos, le fue negado tal menester que solicitó (quizá por culpa de su hermano de Pedro, quien fue Inquisidor General en 1.620, y no ser bien visto). Ante la negativa dejó testado que a su fallecimiento se erigiera un retablo en su memoria en la Iglesia de San Martín en la vecina localidad de Batxikabo, legando para ello seis cuadros, entre ellos los cuadros traídos de Flandes con motivos religiosos. El lienzo de San Martín partiendo la capa es una obra de singular importancia vinculada al ámbito cortesano. En ella se produce la transformación de un retrato ecuestre en la imagen de un santo a caballo. Conserva su marco original negro con aplicaciones doradas característico de mediados del siglo XVII, que se ha suprimido en su parte inferior para encajarlo al retablo. El Descendimiento de la Cruz es copia fiel de un original de Rubens, aunque con un eje diagonal invertido. En la calle del Evangelio del segundo cuerpo del retrato se dispone un lienzo de San Miguel venciendo al demonio. Es una de las múltiples copias que se hicieron del tema homónimo que Guido Reni realizó para los Capuchinos de Roma. El cuadro de San Francisco en meditación responde a una de las iconografías más populares de este santo durante la Contrarreforma y tiene su origen en la obra de El Greco. Los otros dos lienzos, más populares, son la Virgen de la Leche y la Sagrada Familia. Hay tallas policromadas de San Joaquín y Santa Ana. En el año 2.006, se procede por el Servicio de Restauraciones de la Diputación Foral de Alava al desmontaje del cuadro “San Martín partiendo la capa” para su restauración. Se descubre entonces parte de una pintura mural de la pared del ábside que se hallaba oculta por el retablo. En el 2.009 se desmonta el cuadro “El descendimiento”, también para su restauración y aparece otra nueva escena en la pared. Ante la importancia del hallazgo se ha procedido al desmontaje total del retablo para su completa restauración, se ha desmontado en 100 piezas, y al mismo tiempo se está procediendo a la restauración del retablo fingido o pinturas murales ocultas en la pared del ábside desde la construcción del retablo de madera con las pinturas entre 1677 y 1680.


Las pinturas murales han sido atribuidas a Juan de Armona y realizadas hacia la mitad del siglo XVI, es decir más de 100 años antes que la construcción del retablo. Los motivos de las mismas son “La huida a Egipto” aparecida tras el cuadro de “San Martín partiendo la capa” en la parte superior de la pared, debajo aparece una pintura mural dedicada a la escena del “Calvario”. Ambas han aparecido en buen estado de conservación y sin ningún tipo de encalado sobre ellas. Sin embargo en la parte inferior de la pared del ábside aparece un hueco que pudo ser de una hornacina de la época, donde guardar el sagrario, rodeado de pinturas que quizá fueran ornamentales y que en estos momentos no tienen sentido o figuración alguna. Este proyecto liderado por la Diputación Foral de Alava va a permitir rescatar entre este año y el que viene, dos momentos históricos: las pinturas murales del siglo XVI y el retablo con sus lienzos del siglo XVII. Ojala sirva para potenciar la cultura y con ello el número de visitantes de esta hermosa zona alavesa que es Valdegobía.


Autor: Juan Carlos Abascal Espejo-Valdegovía