PUENTE EL RABERO

PUENTE EL RABERO

Al sur del complejo de Angosto, antes del encuentro de los ríos, existe un bonito puente de piedra que atraviesa el lecho del río Tumecillo que, como ya sabemos, deambula por este estrecho paso natural que coincide con la antigua ruta que ascendía el curso del río desde Villanañe a Caranca y Astulez, y desde aquí desdoblarse hacia Osma y Berberana un ramal, y hacia Mioma, camino de Pinedo, Basabe, Acebedo; Valluerca y Quintanilla otro. Es un bello puente de dos ojos sobre el río Tumecillo construido en siglo XVIII, siendo parte de la antigua ruta que discurría por el desfiladero de Angosto hacia el Cantábrico.

El puente realizado en piedra de mampostería, salvo las directrices de los arcos de sus ojos que van en cantería, aporta doble rampa de distinta longitud, alcanzándose en el cambio de la mitad del arco mayor que es ligeramente apuntado, teniendo el menor, en medio punto, funciones de aliviadero. Inicialmente el puente era de madera. La escasa vida útil de los puentes de madera y el continuo mantenimiento de los mismos, son las principales causas del cambio hacia los de piedra en los siglos XVIII y XIX. Generalmente aunque era de madera los estribos o paredones de las orillas se construyen de piedra, y si en este caso este puente hubiese tenido un machón central también hubiese sido de piedra. La madera se utilizada en la plataforma viaria y en la viguería que lo sustentaba. Como curiosidad en aquel tiempo los puentes de Angosto y de la Ferrería en Villanañe su mantenimiento era cargo del Santuario de Angosto y de la familia Varona respectivamente, no eran a cargo de la Diputación Provincial de Alava. Para justificar en este caso el cambio a piedra el Concejo de Villanañe, el año 1760 expone, “para poder pasar y transitar desde este dicho lugar y camino que dirige desde la villa de Caranca y Santuario de Angosto, para la venta llamada del Monte y otras partes; a causa de haverse desbaratado y llevado el agua, mucha parte, del que se hallaba sobre dho río fabricado de madera….” (sic) Se data la construcción de este puente El Rabero en 1.761, y su construcción inicial duró casi cien años. En los archivos de la Diputación Foral de Álava encontramos un escrito del entonces alcalde de Villanañe, Marcos López de Haro, fechado el 19 de Septiembre de 1.862, solicitando la reposición del puente de Angosto destruido por las lluvias. Su estado actual es el que dada desde entonces, aunque posiblemente similar al que inicialmente se construyó.

De cualquier forma el uso de este puente como camino de tránsito empezó a declinar desde la construcción de la que hoy conocemos como carretera de Pancorbo a Bilbao. Se empezó esta carretera en 1764. Duró su construcción 10 años. En 1.767 se salvó la Peña Golbacho u Orduña. Se terminó la carretera el 28 de Enero de 1.774. A partir de esta fecha el tránsito hacia el cantábrico dejó de hacerse prioritariamente por el Puente El Rabero.

Y al tratarse de un puente y un río debemos también hablar de su curiosa fauna piscícola. Entre este Puente El Rabero y Villanañe está un tramo del río Tumecillo primero y luego Omecillo incluido, dentro de la distribución biogeográfica de los peces amenazados de vertiente mediterránea en la C.A.P.V, y en este tramo encontramos el barbo colirrojo (barbus haasi). Las especies amenazadas, a nivel de la C.A.PV. son: Blenio de río ; Barbo colirrojo ; Lamprehuela ; y Zaparda. También en este tramo de río durante el estudio se detectaron las siguientes especies autóctonas : Trucha común (Salmo Trutta) ; Ezkailu (Phoxinus Phoxinus) ; Locha (Barbatula Barbatula) ; Loina (Chondostroma miegi) ; Barbo común (Barbus graellsi) ; y Gobio (Gobio lozano) .