EL CASTELLUM ROMANO DE CASTRILLO

EN EL PARQUE NATURAL DE VALDEREJO (ARABA/ALAVA)

AUTOR. ANTZOKA MARTINEZ VELASCO

Kobie Serie Paleoantropología nº 29: 115-124 Bizkaiko Foru Aldundia-Diputación Foral de Bizkaia Bilbao - 2010 ISSN 0214-7971 EL CASTELLUM ROMANO DE CASTRILLO (VALDEREJO, ARABA).

The roman castellum at Castrillo (Valderejo, Araba, Basque Country).

Antxoka Martínez Velasco 1 (Recibido 21-VII-2009) (Aceptado 15-VIII-2009)

Palabras clave: Álava. Castellum. Castrillo. Militar. Roma. Key words: Araba. Castellum. Castrillo. Military. Roma. Giltz-hitzak: Araba. Castellum. Castrillo. Militarra. Roma.

RESUMEN

El castellum de Castrillo se encuentra en el pueblo de Lahoz, en Valderejo. Un sestercio de época de Adriano lo sitúa en un contexto histórico que permite identificarlo como un campamento de entrenamiento de tropas.

ABSTRACT

The Castrillo Roman castellum is located in Lahoz, Valderejo. An Hadrianic sestertius allowes us to situate in a historical context that identify it as a training site for troops.

1 Arqueólogo. Colegiado 41.936 (C.D.L. Madrid). Correo electrónico: antxoka@euskalnet.net. 116 A. MARTÍNEZ VELASCO Kobie. Paleoantropología 29, año 2010 Bizkaiko Foru Aldundia-Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao. ISSN 0214-7971

LABURPENA

Castrilloko castellum-a Lahozen kokatzen da, Valderejon. Adrianoren garaiko sesterzio batek testuinguru historiko batean kokatzen du non tropen entrenamendurako kanpamendu bat bezala identifikatzea ahalmentzen du.

EL CASTELLUM ROMANO DE CASTRILLO (VALDEREJO, ARABA). 117 Kobie. Paleoantropología 29, año 2010 Bizkaiko Foru Aldundia-Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao. ISSN 0214-7971 1.

INTRODUCCIÓN

El castellum de Castrillo se ubica en la zona central del Parque Natural de Valderejo, en Álava (País Vasco). El hallazgo de las estructuras se produjo en el contexto de una primera campaña de prospección que se llevó a cabo en el año 2001 (Martínez 2002) en el marco de un programa de investigación que tenía por objeto central el estudio del patrimonio arqueológico de este valle alavés. En el año 2003 se realizó una prospección magnética en este lugar (Gómez 2004).

Valderejo es un pequeño valle cerrado en el extremo occidental de Álava. El eje principal se orienta de NO a SE. Viene definido por diferentes líneas de montes (Fernández de Montoya et alii, 1991: 11-14): al este y en dirección NO, la Peña Carria (1.106 m), un cordal muy afilado que se prolonga hacia Arrayuelas (1.067 m)con una superficie estrecha amesetada. El vértice está en el monte Lerón (1.239 m). De aquí, hacia el oeste se encuentra el Recuenco (1000 m de altura media), una amplia zona amesetada. Desde el extremo oeste del Recuenco, hacia el sur, se ubica el Vallegrull (1.225 m), también con un cordal afilado. El Vallegrull finaliza abruptamente en el desfiladero del río Purón. En el lado opuesto del desfiladero se encuentra el monte Santa Ana (1.039 m). Este monte constituye el extremo norte de la sierra de Árcena (Cueto, 1.367 m) que se prolonga hacia el SE. Hoy día, Valderejo, es parque natural.

2. EL CASTELLUM

El término de Castrillo abarca la zona superior de una lengua de tierra que desde el Recuenco, al norte, desciende hacia el valle en dirección sur (González 1989: 58-59, nº 246). El campamento se encuentra cerca del extremo sur, encima del pueblo de Lahoz. Coordenadas: X: 480339 Y: 4748558 Z: 997 m.

Todas las cimas que delimitan Valderejo quedan muy por encima de este punto, sin embargo, se encuentra en una zona central del valle por lo que domina un amplio arco visual que incluye todos los posibles accesos al lugar.

Resulta tentador relacionar el término “castrillo” con el castellum romano, quizá como reminiscencia del mismo, pero en esta zona alavesa es frecuente que “castro” se emplee para designar los cortados naturales de roca, y es que el reborde oeste de toda la lengua de tierra viene delimitado por este accidente natural.

La estructura se adosa al cortado para aprovechar la defensa natural. La orientación del mismo, por lo tanto, toma el eje NO-SE como el principal , lo que altera la orientación ideal de un campamento pero que se justifica como indispensable para aprovechar las ventajas del terreno. El diseño en planta es rectangular con esquinas redondeadas . Presenta unas dimensiones totales máximas de 71 m de largo por 44 m de ancho en el punto máximo y 34 m en el punto mínimo, al sur. El perímetro defensivo se articula mediante un pequeño terraplén de tierra (agger). En el reborde del mismo se aprecia una alineación de piedras que lo recorre en su totalidad, de una anchura que oscila entre 1 y 1,2 m. Una pequeña depresión en el terreno, al exterior del agger, indica claramente la existencia de foso (fossa), visible en sus lados oeste y sur, con una anchura en los límites superiores que oscila entre unos 5-6 m; al norte es de suponer que debiera existir, pero no se aprecia en superficie. Al sur de la estructura, al exterior del foso, se aprecia otra ligera depresión en el terreno igualmente rematado en su perímetro exterior con un leve alomamiento, quizá, pudiera estar indicando una segunda línea de foso.

No se aprecian derrumbes en la alineación de piedras del agger, por lo que también es de suponer que la defensa se completaría con una empalizada (vallum) y esta alineación actuaría como refuerzo en la base de la misma.

El acceso se realiza por el norte mediante una puerta en clavícula (Pseudo Hyginio, 55), concretamente una clavícula externa (Lenoir 1977; Peralta 2002: 55) . Este es uno de los sistemas característicos de articulación de los accesos en los campamentos romanos de campaña. Consiste en la prolongación del agger hacia el exterior describiendo un cuarto de círculo. En este caso, en contra de las pautas habituales, se ha optado por colocar la puerta junto al cortado para optimizar la defensa.

La clavícula está realizada mediante una alineación de piedras con un esquinal en ángulo recto en su unión con la alineación de piedras del agger. En superficie se aprecia sin problemas el careado interno del arco. El radio interno es de 1,5 m aproximadamente. Queda separada del cortado unos 3,5-4 m hasta el punto de caída libre, aunque el espacio útil de paso entre el cortado y la clavícula es de 2 m puesto que a partir de ese punto comienza a adquirir una fuerte pendiente.

Es de suponer que en la zona del cortado la defensa se complementaría con una prolongación de la empalizada puesto que, si bien la caída natural constituye de por sí una buena defensa, esta no es excesivamente alta, alcanzando los 4 m aproximadamente.

Todos estos datos permiten definir la estructura de Castrillo como un castellum, una pequeña fortificación romana, en este caso de campaña (2) por la temporalidad que se deduce de sus estructuras.

Queda una última cuestión con relación a la descripción del recito: el espacio útil de acampada. Este es un dato importante porque, como es sabido, las medidas de un campamento se ajustan al contingente de tropas que alberga y, además, la acampada se realiza habitualmente por unidades, lo que ayudaría a determinar el número de legionarios que circularon por Valderejo.

El cálculo se realiza a partir del área que ocupa el recinto, unos 2074 m2, dividida entre 5,6 m2 que se estiman eran los destinados a cada legionario en los campamentos cesarianos de la batalla del Aisne contra los Belgas en el 57 a.C. Esto proporciona una cifra en torno a los 370 legionarios, menos de una cohorte. Pero debemos tener en cuenta que no es probable que toda la zona de acampada estuviese ocupada, dejando libre, como mínimo, el perímetro interno de la defensa (intervallum) para facilitar su acceso y tránsito y algunos espacios para el tránsito, por lo que los efectivos serían menores. Si a ello le unimos el hecho, como se ha mencionado, de que se acampa por unidades, la cifra aproximada, podría rondar las 2-3 centurias, entre 160 y 240 hombres en el mejor de los casos (Le Bohec 2004: 33-39; Goldsworthy 2005: 46-48).

2 Polibio, VI, 27-42; César, Corpus Cesarianum; Livio, XLIV, 39, 2-5; Flavio Josefo, Bello Iudaico, III, 77-92, Pseudo Hyginio, De munitionibus castrorum; Vegecio, I, 21-25; III, 8. Para todo lo relacionado con los campamentos de campaña, arqueología, fuentes, etc.: Peralta, 2002. 3. MATERIALES

Dos son los objetos provenientes de este recinto, un sestercio y un podón:

3.1. El sestercio de Adriano.

ADRIANO. 117-138 d.e.

Ae. Sestercio. 30,9 mm 20,15 gr Cuño 12H.

A/ Busto de Adriano, togado, der.

R/ Adriano, togado, a la izq., con globo en mano izq., coge la mano a Felicitas, a la der., con caduceo en mano der.

cf. BMC 1501 (tipo reverso)

El sestercio proviene de la zona central del recinto. Se encuentra muy circulado. No se puede determinar la fecha exacta de pérdida, pero se ha de tener presente esta circunstancia a efectos de proponer una cronología relativa para la estructura.

Su hallazgo se enmarca en un contexto de circulación monetaria con el que guarda coherencia. El período Flavio y Antonino en el País Vasco, según Cepeda (1990: 164 ss.), se caracteriza por la presencia de un alto porcentaje de sestercios entre las pérdidas por circulación. Cepeda vincula estos datos, para el caso concreto de Álava, con una continuidad en el poblamiento de las gentes más romanizadas.

3.2 Podadera (falsx arboraria)

Hoja de hierro, estrecha y alargada terminada en semicírculo. 15,4 cm de largo total por 3,6 cm de ancho de hoja. Enmangue por presión mediante solapas laterales vueltas.

Apareció al exterior del recinto, cerca de la puerta, a unos 23 cm de profundidad. Aún hoy día se emplean herramientas similares en la zona por lo que el criterio de la profundidad del hallazgo y su proximidad resulta más expresivo que el tipológico y permite su vinculación con el recinto3.

Este tipo de herramientas, a su vez, se vinculan con el trabajo de la madera y las labores de desbroce. No se trata de un tipo específicamente militar pero es frecuente su hallazgo en contextos militares como Novaesium (Simpson 2000: 109, Plate 41, 1) u Oberaden (Albecht, 1942: Taf. 57, 5, 6 y 7). Teniendo en cuenta el contexto general de Valderejo, lleno de bosques y matorrales, es fácil comprender su hallazgo vinculado al castellum.

4. CRONOLOGÍA

La fecha post-quem queda establecida a partir de la fecha de emisión del sestercio de Hadriano (134-138 d.C.). Debemos tener presente, en cualquier caso, que la moneda se encuentra muy circulada, por lo que resulta razonable plantear que la fecha de pérdida debe ser posterior a Hadriano.

Una segunda fechación, esta vez relativa, la proporciona el sistema de acceso al recinto, la puerta en clavícula. Los sistemas de acceso en clavícula se documentan desde época cesariana hasta mediados del siglo II d.C. (Peralta 2002: 55; Kahrstedt 1937; Lenoir 1977; Reddé 1995). No se tiene, por el momento, noticia del hallazgo en la Península de ninguna clavícula externa. Se conoce una duplex en el campamento de Valdemeda (León) (Sánchez-Palencia 1986), y todas las conocidas en los campamentos de las Guerras Cántabras son internas: las de los campamentos de Cildá, El Cantón o La Redonda y El Campo de Las Cercas, en el asedio de La Espina del Gallego (Sierra del Escudo. Cantabria) (Peralta 1999; 2001a; 2001b; 2004), las del campamento de El Cincho (La Población de Yuso. Cantabria) (García Alonso 2002; 2003), la del campamento principal (castra principalis) del asedio de La Loma (Santibáñez de la Peña. Palencia) (Peralta 2006) o la del campamento de Castillejo, frente al Monte Bernorio (Pomar de Valdivia. Palencia) (Peralta 2001c).

3 Fueron muy pocos los materiales que se consiguió recuperar en la prospección de 2003, la mayor parte modernos o contemporáneos, como un proyectil de 7,92 mm (Máuser alemán) de la Guerra Civil Española, un badajo de cencerro o una moneda de aluminio de 10 céntimos de Francisco Franco de 1942, todos ellos prácticamente en superficie.


En consecuencia, la fecha que se deduce como más probable, a partir de la moneda y de la clavícula, teniendo en cuenta que la moneda está circulada y, por lo tanto, la fecha de pérdida es posterior, y que la fecha tope en que están documentadas las clavículas es mediados del siglo II d.C., inclina a plantear una cronología relativa en torno a mediados de ese siglo.

5. CONTEXTO HISTÓRICO

Mediados del siglo II d.C. no es una fecha fácil de explicar para un campamento de campaña. Una inscripción sobre la boda de la hija de Antonino Pío del año 145 d.C. (AE, 1936, 98), hace alusión a una revuelta dirigida por Cornelio Prisciano, legado de la Citerior (4). Pero Valderejo es un valle retirado; no es zona de paso sino de destino. La vía 34, como referente principal de la región, queda lejos (Roldán 1975; Abásolo 1975: 73 y ss.; Magallón 1997). Dos rutas tradicionales secundarias atraviesan los valles vecinos, Valdegobía al este (Solana, 1978: 317, vía II11) y Losa al norte (Solana 1978: 318, vía III2). Ninguna vía o ruta, principal o secundaria, atraviesa Valderejo. Evidentemente, hay caminos que atraviesan el valle (Abásolo 1998a: 154; Solana 1978: 317, vía II8) , pero son marginales y con un uso limitado al entorno próximo. Unos años después se producen las incursiones de los Mauri (5), pero estas afectaron al sur peninsular. No tenemos, por lo tanto, ningún hecho bélico con el que poder relacionar este campamento. (4) HA, Vpii, 7.2. Priscianus reus adfectatae tyrannidis (Arce 1988: 37-38; 1998: 354).

(5) HA, Vmarci, 21.1.; ILS, 1354, 1354a; ILS, 2659; Arce 1988: 38 y ss. Dos incursiones: 171-172 d.C. y 177-178 d.C.


A la luz de los datos, parece razonable plantear que se trate de una fortificación levantada de modo similar a los campamentos de campaña pero con una finalidad de entrenamiento de las tropas. En este sentido, y en el contexto de la Hispania romana, también se han interpretado como de maniobras los campamentos de la Legio VII en Castrocalbón (León) (Le Roux 1982: 107-108 y 112, fig. 5, pl. II; Peralta 2002: 66).

Los tiempos de Antonino Pío (138-161) se consideran como el preludio de la crisis que sufrirá el Imperio algunos años después. Montenegro y Blázquez (1982: 230) señalan como uno de los síntomas de ello el excesivo reclutamiento de hispanos para el ejército. Este reclutamiento se atestigua principalmente en Oriente y Mauritania (Roldán 1974: 123 ss.) y quizá fuera la razón de la rebelión protagonizada por Cornelio Prisciano (Montenegro y Blázquez 1982: 231).

El levantamiento de campamentos formaba parte del entrenamiento del legionario romano (Peralta 2002), por eso, y teniendo en cuenta las noticias sobre reclutamientos, resulta coherente que, antes de partir a sus destinos, los reclutas recibieran entrenamiento en su lugar de origen.

En este sentido, hay un aspecto que se debe señalar. Las diferentes reconstrucciones paleogeográficas al uso, a partir fundamentalmente de los datos de Ptolomeo (Geografía II, 6, 52; García, 2003), sitúan a Valderejo dentro del territorio Autrigón (Solana 1974: 42-44; Santos et al, 1993: 453-455; Llanos 2002: 66, fig. 58), con un límite Este que se establecería, aproximadamente, en la Sierra de Arkamo, suficientemente alejado como para permitir incluir en la autrigonia todo el valle de Valderejo. Esto significa, al hilo de lo anteriormente expuesto, que Castrillo vendría a ser un campamento levantado por reclutas procedentes del entorno y, por tanto, autrigones. No conocemos cohortes con nombre alusivo a este grupo étnico, sin embargo, las cohortes reclutadas con efectivos procedentes de diferentes puntos de la península recibían el apelativo de “Hispana”, como son la II hispanorum y la II hispana atestiguadas en Mauritania (Roldán 1974: 123 ss.) en tiempos de Antonino Pío. Es posible que los reclutas entrenados en Valderejo terminaran integrando alguna de estas cohortes y su origen quedara enmascarado bajo un genérico hispanorum o hispana.

Más allá de estos datos, poco más se puede aportar en estos momentos con relación a este tema salvo señalar que la presencia militar romana en el zona queda testimoniada en la Cueva del Puente (Junta de Villalba de Losa. Burgos) (Ortega 1999: 258-263), unos kilómetros al noreste de Valderejo, en el valle de Losa. En esta cueva fueron halladas un total de 5 inscripciones, algunas de las cuales se han identificado como realizadas por alguna patrulla militar romana (Abásolo 1998b). Estas inscripciones se han fechado en la primera mitad del siglo III d.C. No hay, por lo tanto, relación directa entre ambos hallazgos.

En el pueblo burgalés de Herrán, en el alto de Peñavera, justo en el límite con Valderejo, al otro lado del desfiladero del río Purón, se halló un conjunto de 12 pequeños bronces (Abásolo 1974: 259-263; Solana 1978: 431-432). Es el único hallazgo romano en los límites de Valderejo del que se tiene noticia. El conjunto se ha fechado en el s. IV d.C. Tampoco tiene relación con el castellum.

6. BIBLIOGRAFIA

Abásolo JA

1974 "Un hallazgo monetario en Herrán, entre las provincias de Álava y Burgos." Estudios de Arqueología Alavesa 6. Vitoria-Gasteiz: 259-263. 1975 Comunicaciones de la época romana en la provincia de Burgos. Burgos. 1998a "Indígenas e hispanorromanos en la Meseta Norte. Recientes descubrimientos de inscripciones hipogeas." Complutum. Roma en el interior de la Península Ibérica. Alcalá de Henares: 29-38. 1998b "Las comunicaciones en la Hispania romana." Hispania. El legado de Roma. Zaragoza: 151-158.

AE

L´Année Épigraphique. CNRS. Paris.

Albrecht, C.

1942 Das Römerlager in Oberaden. Helf 2. Dortmund.

Arce, J.

1988 Inestabilidad política en Hispania durante el siglo II d.C. España entre el Mundo Antiguo y el Mundo Medieval. Madrid. 1998 "El siglo III d.C.: los preludios de la transformación de Hispania." Hispania. El legado de Roma. Zaragoza: 353-361.

BMC = Mattingly, H.

1936 Coins of the Roman Empire in the British Museum. Volume III: Nerva to Hadrian. Londres.

Bohigas, R.; Campillo, J.; Churruca, J.A.

1984 "Carta arqueológica de la provincia de Burgos. Partidos judiciales de Sedano y Villarcayo." Kobie (Serie Paleoantropología y CC. Naturales) XIV. Bilbao: 7-89.

Cepeda, J.J.

1990 "Moneda y circulación monetaria en el País Vasco durante la antigüedad (Siglos II a.C.-V d.C.)." Biblioteca de Historia del Pueblo Vasco 7, Bilbao.

Fernández de Montoya, E.; Uribe-Echebarria, P.; Zorrakin, P.

1991 La vida en el Parque Natural de Valderejo. Vitoria-Gasteiz.

García Alonso, M.

2002 "El campamento romano de El Cincho (La Población de Yuso). Un nuevo yacimiento de las Guerras Cántabras." Sautuola VIII. Santander: 99-106. 2003 "El campamento romano de El Cincho (La Población de Yuso). Resultados arqueológicos de la campaña de 2002." Sautuola IX. Santander: 109-139.

Goldsworthy, A.

2005 El ejército romano. Madrid.

González, J.A.

1989 "Toponimia Menor de Añana." Cuadernos de Toponimia 6. Vitoria-Gasteiz.

Gómez, C.

2004 "Valderejoko Parke Naturala. Castrillo Lahozen (Valdegobía)." Arkeoikuska 2003, Vitoria-Gasteiz: 73-74.

Kahrstedt, U.

1937 "Lager mit claviculae." Bonner Jahrbücher 138. Bonn: 144-152.

Le Bohec, Y.

2004.El ejército romano. Barcelona.

Le Roux, P.

1982 L'armée romaine et l'organisation des provinces ibériques d'Auguste á l'invasion de 409. París.

Lenoir, M. 1977 "Lager mit claviculae." Antiquité 89. Roma: 697-722.

Llanos, A.

2002 Gentes del Hierro en privado. La Casa en la Edad del Hierro en Álava. Museo de Arqueología de Álava. Vitoria-Gasteiz.

Llanos, A. et alii

1987 Carta Arqueológica de Álava 1. Diputación Foral de Álava. Vitoria.

Magallón, M.A.

1997 "La red viaria romana en el País Vasco." Isturitz 8. Donostia-San Sebastián: 207-231.

Martínez Salcedo, A.

2004 "Erromatarren garaiko zeramika arrunta Euskal Herrian." Euskal Kultura Ondare Bilduma 1. Vitoria-Gasteiz.

Martínez Velasco, A.

2002 "Valderejo Parke Naturala (Valdegobía)." Arkeoikuska 2001. Vitoria-Gasteiz: 82-86.

Montenegro, A.; Blázquez, J.M:

1982 España Romana (218 a. de J.C. – 414 de J.C.). Historia de España. La conquista y la explotación económica, Vol. I. Madrid.

Ortega Martínez, A.I.

1999 "Arqueología y Paleontología del Karst de Monte Santiago, Sierra Salvada y Sierra de la Carbonilla." Kaite. Estudios de Espeleología Burgalesa 7. Burgos: 243-281.

Peralta, E.

1999 "Los castros cántabros y los campamentos romanos de Toranzo y de Iguña. Prospecciones y sondeos (1996-97)." Las Guerras Cántabras. Santander. 201-276. 2001a "Die augusteische Belagerung von La Espina del Gallego (Kantabrien, Spanien)." Germania 79-2. Mainz am Rhein: 21-42. 2001b "Los campamentos de las Guerras Cántabras de Iguña, Toranzo y Buelna (Cantabria)." Arqueología Militar Romana en Hispania, Gladius, Anejos 5. Madrid: 327-338. 2001c "Los castra aestiva del bellum cantabricum: novedades arqueológicas." La Península Ibérica hace 2000 años. Valladolid: 173-182. 2002 "Los campamentos de campaña (castra aestiva): evidencias científicas y carencias académicas." Nivel Cero 10. Santander: 49-87. 2003 Los cántabros antes de Roma. Bibliotheca Archaeologica Hispana 5. Madrid. 2004 "La conquista romana de Campoo: arqueología de las Guerras Cántabras." Cuadernos de Campoo 36. Reinosa: 28-42. 2006 "La revisión de las Guerras Cántabras: novedades arqueológicas en el norte de Castilla." Arqueología Militar Romana en Hispania II: producción y abastecimiento en el ámbito militar. León: 523-547.

Reddé, M.

1995 "Titulum et Clavicula. A propos des fouilles récentes d’Alesia." Revue Archéologique de l’Est et du Centre-Est 46. Dijon : 349-356.

Roldán, J.M.

1974 Hispania y el ejército romano, Salamanca. 1975 Itineraria hispana. Fuentes para el estudio de las comunicaciones romanas en hispania. Valladolid.

Sánchez-Palencia, J.

1986 "El campamento romano de Valdemeda, Manzaneda (León): ocupación militar y explotación aurífera en el Noroeste peninsular." Numantia II. Valladolid: 227-231.

Santos, J.; Emborujo, A.; Ortiz de Urbina, E.

1993 "Reconstrucción paleogeográfica de autrigones, caristios y várdulos. Paleoetnología de la Península Ibérica." Complutum 2-3. Madrid: 449-467.

Simpson, G.

2000 Roman Weapons, Tools, Bronze Equipment and Brooches from Neuss-Novaesium Excavations 1955-1972. BAR International Series 862. Oxford.

Solana, J.M.

1974 Los Autrigones a través de las fuentes literarias. Vitoria. 1978 Autrigonia romana. Zona de contacto Castilla- Vasconia. Valladolid.