1811 ESPEJO: FRANCISCO LONGA Y GUERRA INDEPENDENCIA

AÑO 1.811

Fueron regidores este año de 1.811 en Espejo, Domingo de Izarra y Valentín del Valle, y Procurador, José de la Valle.

Este fue un año triste para Espejo pues murió el cirujano y su mujer, lo que ocasionó una nueva oferta de cirujano para el pueblo: “Tres azumbres que se gastaron con las personas que estubieron velando en casa del difunto Balderrama y habriendo su sepultura de dicho cirujano y su mujer”

Para colmo de males en ese año de 1.811, sin poder determinar la fecha, aunque suponemos sería por el verano y antes de recoger las cosechas, Espejo y el pueblo vecino de Villamaderne sufrieron una fuerte tormenta de granizo. A fin de ahorrar gastos sortearon entre ambos pueblos el procurador que debía de ir a Vitoria a informar de los daños habidos y pedir alguna gracia en el pago de la contribución para ambos pueblos por el mal habido: “40 reales que se le dieron al Procurador por haberle tocado en suerte hir a Vitoria en nombre de este Pueblo y el de Villamaderne a presentar un memorial atento habernos apreducado y si hacía alguna gracia en la contribución”.

Ese año las continuas requisas de animales que realizaban las Tropas ocasionó que en Espejo no hubieses animales de transporte: “8 reales que se le dieron a uno de Puente La Rada por hir con un bagaje de aquí a Osma por no encontrar caballería en el Pueblo”. Francisco Longa requisaba especialmente caballos para su unidad de caballería y bueyes para la sección de suministros y transportes de los mismos.

El pueblo nuevamente volvió a necesitar vender propiedades para hacerse cargo del suministro a las tropas, tanto francesas como españolas. Ese año de 1.811 se obtuvieron ingresos por las ventas:

- “900 reales de la venta de la Campa de Santa Lucía” - “433 reales de la venta de un terreno en término de La Pobe” - “3.025 reales de la venta del prado de Los Nocedillos” - “1.000 reales de un terreno La Molinilla” - “320 reales de otro en término de Canaleja” - “400 reales de otro en Los Carrascos” - “1.390 reales de otro en El Llano” - “3.985 reales de la venta de una eredad en Traslomillo” - “300 reales de la venta de un terreno en Tras La Moza” - “130 reales de otro terreno en Villapalacios” - “125 reales de otro terreno en Sauco” - “7.948 reales de dyez suertes en la piza del Soto” - “800 reales de un terreno en El Llano”

También hubo el pueblo de recurrir a la venta del grano almacenado:

- “2.001 reales y 28 maravedies de la venta de 29 fanegas 5 zelemines y un quartillo de trigo vendido a 68 reales la fanega” - “3.872 reales y 28 maravedíes de 40 fanegas 11 zelemines y medio detrigo que han sido gastados en el suministro a razón de76 reales la fanega”.

Y por vender nuevamente se vendió hasta la grana de los robles:

- “100 reales de la grana de los robles de lugar”

También a veces a pesar de tanta venta que se realizaba había que recurrir a la solidaridad de algún vecino pudiente como en este caso el cura como vemos en los ingresos:

- “500 reales del Señor Don Manuel de Salazar, Cura de este Pueblo a nombre de la fábrica, por cierta urgencia y necesidad con permiso del Concejo”.

Pero esta solidaridad no debía ser de todos los vecinos. Algunos quizá por necesidad reclamaban el pago de sus deudas, ya que se gastan “ocho reales que se le han dado al Alguacil del Valle por haber benido hacer un embargo al Concejo por una deuda que pedía Domingo de Izarra”.

Asimismo los pueblos vecinos colaboraban en los ingresos necesarios del Pueblo para atender los suministros pagando como podían las deudas que con Espejo tenían contraídas:

- “Emos recibido de los pueblos atendedores a este pueblo por haber sido alcanzado en las cuentas de suministros a saber: Pinedo 545,19; Mioma 500; Vasabe 1.071; Acebedo 432; Balluerca 533,08; Quintanilla 500; Varrio 524; Bobeda 2.000; y Billamaderne 500”

La necesidad de los ejércitos era tanta que todo valía para convertir en dinero. Todo objeto de valor era susceptible de requisa por parte del ejército:

- “ Un medio azumbre de vino gastado con uno de Alzedo que pedía la plata de la Iglesia” - “ Tres azumbres trasladando y pusiendo los Inventarios de la Plata de dicha Iglesia”

Interpretamos de estos gastos que vinieron a requisar la plata de la iglesia y el pueblo tras un inventario de la misma la trasladó a algún lugar oculto para que no fueses requisados sus objetos valiosos.

Los escotes entre los vecinos para recaudar dinero y alimentos para suministros de las tropas continuaba:

- “2 azumbres de vino gastados recogiendo un zelemín de trigo por pagador” - “2 azumbres cobrando un reparto de dos celemines de trigo por pagador por orden del Comisionado” - “2 azumbres que se gastaron cobrando una fanega de zebada dyez reales en dinero físico”. - “1 azumbre se gastó con uno de Pancorbo que vino para que se pusieran dos mil raciones” - “40,25 reales que hemos pagado a nombre del pueblo y sus propios, importe de dyez zeleminesde cebada, un zelemín de legumbres, y seis arrobas y ocho libras de pajaque es lo que ha correspondido pagar por sus propios según la orden del gobierno” - “650 reales a Ignacio Quincoces, 120 reales en metálico, para pagar al arriero y lo restante en trigo, en arina y pan y otras menudencias para suministrar a las tropas” - “400 reales a Francisco Uriarte de dos fanegas de trigo, quatro de avena y zebada, variaslibras de pan y otros suministros a dichas tropas” - “170 reales en metálico por haber faltado en los dos pagos de zebada, legumbre y paja” - “300 reales a Juliàn de Laría del importe de dos obejas y una fanega de trigo y otros suministros que ha hecho a la Tropa” - “3.746 reales que ha importado el suministro de la liquidación de cuentas hasta principios de Febfero” según liquidación de cuentas por los señores Contadores del Valle pues aunque importaba la razón de 41.000 estos es tasado por sus precios del día suministrado, se pierde el restante, lo que deberá abonarnos el Concejo”

Ese año de 1.811 nos aparece por primera vez en las cuentas del pueblo la denominación de pesetas como moneda: “2 reales que se le dieron al ministro Alguacil del Valle por haber venido avisarse hiciese una cobranza de dos pesetas por pagador”. La primera pieza que se acuñó con la inscripción pesetas fue en Barcelona en 1.808, de dos con cincuenta pesetas. La pieza correspondiente de una peseta lo fue al año siguiente en 1.809. Estas piezas funcionaron hasta el final de la Guerra de la Independencia.

Pero también el Gobierno de la Provincia reclamaba sus pagos tanto en especie como dinero: “379 reales que ha correspondido pagar a la mitad del pago para créditos de la Provincia”


A veces las raciones había que entregarlas no sólo en Espejo sino donde les mandaban:

- “12 reales por hir el Regidor a Fresno con un arriero a entregar varias raciones devino que los mandaban se presentasen allí inmediatamente”

Este traslado de raciones o suministros a otros sitios llevaban pérdidas ocasionales aparejadas para este Pueblo: “30 reales por un pellejo que se perdió llevando raciones a la Tropa por Antonio Ruiz”

Ese año también hubo en Espejo escasez de zebada que hubo que traer de fuera esta vez de Plágaro: “Quatro azumbres de vino gastados el día que traxeron la zebada de Plágaro”.

Estando Longa en el pueblo de Moneo, cuatro kilómetros al sur de Medina de Pomar, tuvo conocimiento de que 8.000 ovejas merinas iban a ser conducidas a Francia escoltadas por 1.000 infantes enemigos estropeados. Para intentar interceptarlas, partió el 6 de Septiembre de 1.811, y pasando por Frías, Puentelarrá y Bergüenda, llegó hasta ESPEJO, donde se enteró que otros 3.000 imperiales se encontraban en las inmediaciones de Haro, próximos al punto donde pensaba interceptar las merinas. Cambió de parecer y decidió dirigirse a Bilbao, que estaba poco guarecida, pretendiendo tomar la Ciudad por sorpresa y apoderarse de los efectos de la Real haciendo y géneros coloniales depositados en la aduana. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)

También es Espejo tenemos constancia de la estancia de Longa en Moneo, ya que desde Espejo se le mandaba suministro de víveres:

- “Quatro azumbres cobrando dos celemines de trigo y quarto y medio de avena para llevar a Moneo”; - “Una azumbre y medio que se gastó con dos personas de Alcedo y otra de Bergüenda que venía con pliegos para Moneo”. - “240 reales que se pagaron a los carreteros que fueron a llevar el trigo, zebada y avena a Moneo”. - “50 reales al Regidor por hir a Moneo hacer la entrega de los dichos granos” - “30 reales a un peón que fue a llevar un buey a Moneo incluido el gasto del buey” - “454 reales que costó un buey que se compró a Hipólito Ruiz para llevar a Moneo” - “20 reales que llevó un peón por hir a Moneo con un pliego que no quisieron hiría de Justicia en Justicia sino que se le entregara en su propia mano al Señor Longa” - “Dos azumbres que se gastaron tomando la razón de los vecinos y abitantes que había en este pueblo para remitirlo a Moneo y dexar copia”.

Seguramente de esta relación de vecinos vino orden de alistamiento al ejército de Longa por parte de éste, alistamiento de obligado cumplimiento so pena de muerte por traición y deserción, y ello ocasionó en Espejo, una fiesta de despedida de los mozos, fiesta que no sería alegre precisamente dado el destino al que iban: la guerra.

- “Un azumbre y medio con dos vecinos de Osma y dos de Villanañe que vinieron con órdenes atento que querían sacar los mozos” - “Tres cántaras (24 azumbres, grande tuvo que ser la despedida) el día que sacaron los mozos”. - “32 reales que costó una cántara de vino en Bóveda para combidar a los mozos de este Pueblo al tiempo que marchaban para Medina”. - “30 reales que gastamos en dos días quando llevaron los mozos y les hicieron hir los soldados hasta Bóveda”.

Pero también había alegría en el pueblo cuando algunos de sus mozos regresaba aunque sería temporalmente: “ Quatro azumbres con los mozos que vinieron con licencia” Los franceses para saber los mozos que había en el pueblo o mejor los que ya no habían ordenaban también con frecuencia realizar censos:

- “Dos azumbres que se gastaron sacando razón de los barones que había en este pueblo y transmitirlo a Vitoria” - “Quatro reales al ministro Alguacil del Valle por haber venido a que se despacharan unas razones atento a las almas que había, para remitir a Vitoria”.

A todo ello había que añadir la dedicación que debían de tener los vecinos hacia las tropas ocupantes, que ocasionaban un gasto en convites de vino como vemos reflejados a vecinos de Alzedo, Osma, Bóbeda y Bergüenda que venían con órdenes o mandamientos; y también otros encargos o encomiendas:

- “25 reales por hir el Regidor y el ministro a Orduña por mandato del comandante francés que mandaba que se presentaran los regidores” - “Quatro reales que se le dieron a un peón por llevar un prisionero a Osma por mandado de un soldado” - “Dos azumbres que se gastaron con seis personas de Villanueva y Nograro y vinieron por orden del Comandante Don Martín a indagar si había algún movimiento”.

También debían cumplir órdenes en plan espía pues no entendemos cómo las tropas guerrilleras en este caso no podían hacerlas por ellas mismas. Suponemos que la gente sería reacia a cualquier tipo de información a personas ajenas al entorno geográfico. Así encontramos este curioso gasto:

- “8 reales por hir a Balpuesta el Regidor por mandato de Don Felipe a declarar las rentas que había en este Pueblo de monasterios, Duques o Marqueses”


El 15 y 16 de Septiembre, después de una acción en Orduña contra los franceses, Longa dio descanso a su tropa en la villa de ESPEJO. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)

De esta estancia de Longa en Espejo pueden ser los gastos en vino que reflejaron en las cuentas sus Regidores:

- “2 Azumbres que se gastaron con seis personas que se ocuparon por el Comandante de Infantería de Longa” - “1 azumbre cobrando quatro reales por vecino para pagar zebada de orden de Don Francisco de Longa”

El 18 de Septiembre, antes del amanecer, Francisco de Longa salió desde ESPEJO con sus tropas hacia Salinas de Añana que estaba ocupada entonces por una compañía de voltigerus al mando del capitán Daubertin y 14 gendarmes bajo las órdenes del subteniente Depied y que presentaba unas defensas muy reforzadas desde el último ataque. Longa se presentó con 1.200 hombres e inició el ataque hacia las cinco y media de la mañana lanzando sus hombres sobre los puestos avanzados franceses que se replegaron defendiendo el terreno palmo a palmo. Los defensores se refugiaron en la iglesia, haciendo desde el campanario un fuego mortífero. Longa instó al jefe de la guarnición a entregarse pero no lo consiguió. El ataque se prolongó por diez horas pero tuvo que interrumpirse cuando llegó el aviso de que 2.000 enemigos con Caffarelli al frente venían de Vitoria. Longa tomó como rehenes al alcalde y director de las salinas y les obligó a entregarle las cajas de caudales. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)

Espejo vuelve a ser base de Longa tanto para descansar como para planificar ataques. Dura tuvo que ser la vida de los alcaldes de la zona, pues estaban a merced de la fuerza ocupante de turno, bien la francesa bien la española. Al caso puede venir este gasto de vino: “Tres azumbres una noche que no estaban los Regidores en el pueblo por habérseles llebado la Tropa se gastó con el señor Alcalde y uno de Bóveda que vinieron para que se embargase vino para la tropa”.

Puede que consecuencia de ese ataque a la guarnición de Salinas sean los siguientes gastos que encontramos:

- “Quatro reales que se le dieron a García el de Salinas por hir una noche con un espía que pedía dos hombres y se compusieron a que hiría el sólo con ellos” - “medio azumbre con uno de Salinas que trajo un oficio para que fueramos a trabajar” - “177 reales de quatro gergones y dos mantas que se compraron para llevar a Salinas” - “70 reales que costó la compostura de quatro gergones, el balago para ellos y más otros dos que se compusieron para Salinar” - “16 reales que costó el conducir dichos cinco gergones” - “72 reales se ha pagado a los canteros por hir a trabajar al fuerte de Salinas” - “15 reales que hemos pagado a Carlos del Valle por un trevedés que nos dio para los ranchos y se perdieron el día que hatacaron Salinas” - “30 reales por los carros de leña puestos en Salinas por mandado de los comisionados”

Quizá la estancia de Longa con su caballería, obligó al pueblo a suministrar alimento para la misma, obligando para ello a segar avena y hierba sin madurar como podemos leer en el siguiente asiento: “750 reales por el importe de un recibo que dexaron en favor del Concejo por la avena y yerba que segaron en berde para las caballerías”.

El ya teniente coronel Francisco Longa mantenía permanentemente vigilada la guarnición francesa de Salinas de Añana, a la que desde hacía ya varios meses no dejaba de atacar cada vez que se le presentaba la ocasión. El 7 de Octubre de 1.811, tuvo Longa noticia de que un destacamento enemigo había salido por la ruta de Berberana a sorprender a tres guerrilleros enfermos que desde el ataque anterior a la villa de Añana habían quedado en el cercano pueblo de Carranza (Caranca?). Se dirigió entonces Longa con 100 caballos y tres compañías de infantería a escarmentarlos. La caballería se adelantó y consiguió cortarles el paso en las inmediaciones de ESPEJO. El destacamento francés se defendió refugiándose en un espeso monte próximo. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)

Espejo esta vez como campo de batalla. ¿Dónde estaría ese espeso monte próximo?

Pero no solo en Moneo, próximo a Medina de Pomar, estuvo Longa o al menos su almacén general. Tenemos constancia también de la estancia de sus tropas en otros lugares:

- “Dos azumbres quando se llebó el trigo a Balderejo” - “Una azumbre se gastó con dos vecinos de Osma que vinieron con un oficio para que inmediatamente se llevaran raciones a Villaba” - “12 reales con un peón por hir con un parte a Quincoces” - “12 reales pagados a un peón por llevar un pliego para el Señor Longa a Frías” - “177 reales que costó el llebar los granos de diezmos y para escusada a Balderejo” - “82 reales que costó llevar quynce fanegas de trigo a Balderejo por orden de Don Felipe”

El 6 de Noviembre de 1.811, el también teniente general Gabriel de Mendizábal e Iraeta, general en jefe del 7º ejército de la Junta General española, concedía a Longa la jurisdicción militar y política en la zona que se extendía a los valles de Losa, Mesa, Tobalina, Frías, Orduña, Bureba, VALDEGOVIA, Poza, Medina, Caderechas, Villarcayo y siete merindades, Zamanzas, Soncillo, Valdivieso, Valdeporres, Espinosa, Sedano y Tozo. La zona asignada era lo que de podía considerar su territorio de hecho. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)


Espejo es pueblo de Valdegovía y por consiguiente se somete también a la jurisdicción militar y política de Longa.

En diciembre de 1.811, Pedro García Diego, administrador de la real hacienda de la división de Longa, empezó por poner orden en lo que hasta entonces se había gastado. Con todos los bonos en papel que Francisco de Longa había entregado a cambio de las subsistencias suministradas desde que levantó su partida en 1.809 hasta ese mes de Diciembre de 1.811, realizó un documento que recogía la cantidad de los distintos bienes aportados por cada una de las jurisdicciones. Entre trigo, cebada, carne, pan, vino, paja, leña, aceite, y suministros extraordinarios la División había sido provista por valor de 1.417.289 reales de vellón; habiendo sido la Merindad de la Bureba con 371.805 reales y el valle de VALDEGOVIA, con 259.086 los principales suministradores. (“Francisco de Longa, de Guerrillero a General en la Guerra de la Independencia”, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea.)


Este año de 1.811 finalizaba y el pueblo de Espejo tampoco olvidaba su solidaridad con los pobres: “80 reales a Francisco del Vado por transitar a los podres durante todo el año”

Y para terminar este año un asiento anecdótico: “1 azumbre de vino convidando a uno de Bóveda que venía pidiendo por los lugares con un animal lobo”.

El lobo convivía en Valdegovía y su caza era recompensada al cazador por los pueblos de la zona, por los que transitaba enseñando la pieza cobrada. En Espejo ese fue un mal año y el cazador se tuvo que conformar con el convite a vino y no con dinero.